Desde tiempos inmemoriales, todos los años, al llegar las fiestas, cada familia
realiza sus propios ritos para armar el árbol de Navidad. En su mayoría
conservando las viejas tradiciones de utilizar abeto, muérdago, en algunos casos
fogatas, de acuerdo al origen de sus ancestros. Estas costumbres se han ido
modificando y la mayoría se remontan a las viejas tradiciones europeas. La
Navidad, encierra en sí, una tradición, un festejo cristiano, que coincide con
el solsticio y por ende con algunos cultos solares que provienen de ritos
persas de adoración a la luz divina. Estas fechas en si por el solo hecho de ser
religiosas logran que se eleven una cantidad de oraciones, suplicas,
agradecimientos y deseos que mueven muchísimas energías en el ambiente y hace
que estas fechas sean muy especiales para todo culto.
Pero ¿porque se elige el pino como árbol de Navidad? Parece ser, que los
Celtas caminaban en grupos por surcos de tierra buscando el último pino, que
generalmente era el más alto que encontraban, sabiendo que habitaba en el un
gran espíritu protector, que era nada más ni nada menos que un
gnomo. Recorrían su largo camino cargados de fe y esperanza en sus deseos
que, al llegar a su árbol sagrado, le ataban cintas rojas con escrituras donde
formulaban sus pedidos para esa navidad, con la seguridad que el espíritu
protector de ese árbol (gnomo) se los concedería. Los Celtas, sabían que la
naturaleza, es sabia y los escucha, por eso colgaban sus cintas y las dejaban
hasta que solas se cayeran...Por eso, es bueno, que cuando armamos el árbol de
Navidad, resulta de gran ayuda que cada integrante de la familia escriba con
lápiz tres deseos en una cinta roja (sin brillo) de tela, ancha, con el nombre
de la persona, pidiéndoselos a TODOS LOS DUENDES BENÉFICOS DE LA TIERRA...
amén, amén,amén. La cinta la ataremos al arbolito, y las dejaremos hasta el 6
de enero, fecha en que lo desarmamos. Y realizaremos el siguiente ritual: En
un cuenco, o sartén, colocamos 7 carbones vegetales, o comunes, los prendemos
con fósforos de madera, y le echamos, romero, laurel, incienso, y quemaremos
allí nuestras cintas hasta su disolución completa. Con la seguridad de que
nuestros nobles deseos, se cumplirán indefectiblemente. En el período que
abarca el mes de diciembre, que esta armado el árbol de navidad, dejaremos a su
pie, una canasta roja con 3 almendras, 3 nueces, 3 avellanas. y una copita
antigua con miel, y una avellana pelada adentro.(para pedir, dinero,abundancia,
trabajo, prosperidad) En un cuenquito de barro, colocaremos, 7 monedas
doradas, cubiertas con miel, de esta manera agradeceremos a nuestros pequeños
amigos, y ellos se sentirán a gusto de que depositemos nuestra confianza en
ellos, cumpliéndolos sin lugar a dudas, porque se sentirán muy gustosos con todo
lo que hemos ofrecido. Para las hadas dejaremos en algún rincón de la casa un
pastelito bañado en miel, como al descuido, y en una ventana jengibre con miel.
Y en la puerta de casa, o bien al pie del árbol, una rama importante de
muérdago, que seré nuestro pedido de protección, si podemos, por toda la casa,
dejémoslo. Con estos rituales podremos tener toda la magia de la naturaleza y la
ayuda de nuestros pequeños amigos en nuestro brindis. Cuando ellos se sienten
a gusto en una casa, trabajan incansablemente para proteger a todos los miembros
que habitan en ella, y no tengan duda que así será...