Comenzó el tiempo de Adviento...

Tiempo de esperanza, de espera...
Tiempo que Dios nos da para
hacer crecer dentro de nosotros a Jesús,
así como ocurrió en el vientre de María.
No tienen que asustarnos nuestros pecados,
ni siquiera si nuestro corazón se parece más
al establo que al vientre de la Virgen, porque
Jesús ha venido a perdonar y a salvar...
Este es un tiempo en el que Dios va creando
un corazón puro en nuestro interior...
Tenemos que abrirnos a su gracia,
arrepentirnos de nuestro pecados, prometer
cambiar y esperar que el milagro que aconteció
en María se haga también realidad en nosotros...